En el acto multitudinario del Partido Obrero en la cancha de Ferro el pasado 3 de agosto, el Ojo Obrero no sólo realizó una importante actividad en la puerta del Microestadio, exhibiendo, entre otros, “Piqueteros Carajo”, video sobre la represión del Puente Pueyrredón del 26 de junio, que tuvo una excelente recepción entre los presentes (se vendieron una importante cantidad de copias de este documental), sino que la exhibición en pantalla gigante de su película “Argentinazo – Comienza la revolución” dejó impresionados a quienes no habían visto este cortometraje, y a quienes ya lo habían visto, también. Es que la copia que se proyectó es una versión ampliada, en la que se incorporaron algunos pasajes del discurso de cierre del Picnic del PO, realizado días antes de la rebelión popular del 19 y 20 de diciembre. La incorporación de estos extractos del discurso de Jorge Altamira, y su yuxtaposi ción con las imágenes de los acontecimientos mismos, no solamente desechan en forma definitiva, lapidaria, la hipótesis sobre la “espontaneidad” del levantamiento popular que puso fin al gobierno de De la Rúa – Cavallo, sino que comprueban la magnitud del acierto de la caracterización sobre la situación política realizada por el Partido Obrero.
Días más tarde, en el Acampe Piquetero realizado en la Plaza de Mayo, realizamos una función continuada que duró desde las 10 de la noche del miércoles hasta el momento en que se desconcentró. Las películas del Ojo Obrero y otros grupos, además de hacer el aguante a los compañeros de las distintas organizaciones (lo comprobó una presencia sostenida de entre 50 y 100), en muchos casos fueron motivo de rememoranza de alguna de las situaciones que se ven retratadas en los documentales (de las que los presentes fueron protagonistas: la primera Asamblea Piquetera de La Matanza, el Argentinazo, el 26 de junio en el Puente Pueyrredón, etc., etc.). Lo que no dejaron de ser en ninguno de los casos, es un material extremadamente rico para el debate político, sobre todo por el nivel de penetración, y por la capacidad de lectura que “lo audiovisual” tiene en relación a los instrumentos de propaganda en medios escritos (más que nada en esta era de “hegemonía” de la TV sobre la prensa escrita, los libros, etc.; sumado a la abultada y en ascenso cifra de analfabetismo).
Nuevamente, en esta actividad, quedó al descubierto el abrumador acierto político de las posiciones del PO a lo largo de los últimos tiempos. Inclusive para los compañeros de las otras corrientes presentes, que reclamaban: “Poné alguna (película) en la que no aparezca nada del PO”. Finalmente, la contundencia de la comprobación fáctica de que los análisis del Partido Obrero más tarde se verificarían en los propios sucesos; y por otro lado la coherencia que se advierte en las posiciones del PO a través del tiempo. Sobre todo en la película “Un fantasma recorre la Argentina, Los Piqueteros”, que refleja lo acaecido en la Primera Asamblea Piquetera de La Matanza en el 2001, en contraposición con los planteos antiobreros de la burocracia sindical de Moyano, la CTA de D’Elía y Lozano, y de la CCC (quienes más tarde iban a abrazarse con Rodríguez Saá, y luego integrar los Consejos Consultivos con el gobierno asesino de piqueteros de Duhalde y cía.). Las mismas imágenes y testimonios fueron los que dejaron sin efecto cualquier tipo de reclamo “anti PO”, y hasta se vieron quienes quedaron anonadados por lo que habían visto y escuchado.
Todo esto comprueba el inmenso potencial que las producciones del Ojo Obrero tienen como instrumentos para el debate político (sobre todo en aquellos sectores en donde el analfabetismo cala hondo entre los trabajadores), como amplio transmisor para las ideas del Partido, y por ende para la construcción en aquellos lugares en donde todavía no existe, y la extensión en donde ya interviene. Es por eso que invitamos a todos los compañeros a acercarse a su regional y pedir los materiales, para organizar muestras de video debate.
Pancho – Ojo Obrero, septiembre de 2004