El OJO OBRERO, como grupo de cine y foto, tiene como objetivo generar materiales audiovisuales que sirvan para fomentar el debate y colectivizar las experiencias de lucha de la clase trabajadora. Es decir, cooperar desde nuestro lugar como trabajadores de la cultura (específicamente de medios audiovisuales) con los cortes de ruta, las ocupaciones, las huelgas, las movilizaciones, las asambleas, los cacerolazos… ahí estamos, registrando, difundiendo y debatiendo la salida política, económica y social que termine de una vez por todas con el hambre y la explotación. Consideramos que esta tarea es de primordial importancia ya que los medios de comunicación, que están dominados por los sectores gobernantes o beneficiados por el sistema, se limitan a mostrar las protestas (cuando las muestran) absolutamente disociadas del proceso organizativo y político que se está desarrollando.

Hemos participado de muchas manifestaciones obreras y populares, así como de la Asamblea Nacional Piquetera realizada el 16 y 17 de febrero, con cuyas resoluciones coincidimos plenamente y reivindicamos ya que son un eje de Intervención independiente para todos los trabajadores ocupados y desocupados del país.

Hacemos nuestra la idea de que el gobierno de Duhalde, responsable de la devaluación que destruyó nuestros salarios, de la confiscación de los ahorros de los pequeños ahorristas, de la pesificación que consagró una gigantesca licuación de deudas de los capitalistas y del compromiso de pago de la deuda externa, es un gobierno enemigo de la clase obrera y del pueblo. Este gobierno títere del FMI y los bancos que está preparando un golpe de estado para imponer los planes de hambre, es incompatible con la más elemental de nuestras reivindicaciones.

Por todo esto repudiamos la “concertación”, los “consejos de crisis” o cualquier organismo patronal-estatal que intente cooptar a los trabajadores y debilitar las luchas. Entendemos que se impone la necesidad de desarrollar las asambleas populares y piqueteras para tomar en nuestras manos la solución a los problemas más imperiosos (trabajo – salud – educación – vivienda) y buscar una alternativa de poder del conjunto de la clase trabajadora. Esta tarea solo podrá ser impuesta a través de la movilización y organización independientes del estado y los patrones.

Apoyamos e impulsamos la lucha de los piqueteros, por la ampliación de los planes y el control de estos por las organizaciones de los desocupados y, para que no mueran cortando rutas, en su lucha por trabajo genuino y por un salario mínimo igual a la canasta familiar. Apoyamos a los trabajadores ocupados en la defensa de los puestos de trabajo y la indexación de los salarios, por la ocupación y puesta en marcha bajo control obrero de toda fábrica que cierre o despida y por la expulsión de las burocracias sindicales de todo tipo y color, por una dirección independiente y clasista para el movimiento obrero que de una perspectiva victoriosa a las luchas. Apoyamos también a las asambleas populares de todo el país para que se transformen en órganos de lucha y, por lo tanto de PODER, del conjunto de las masas populares, y por la convocatoria de Asambleas Populares Constituyentes en la nación, las provincias y los municipios que tomen en sus manos la tarea de reorganizar social, económica y políticamente al país en función de las grandes mayorías nacionales, es decir, de los trabajadores.

Asimismo, la obtención de nuestras reivindicaciones como trabajadores de los medios audiovisuales y la puesta en funcionamiento de dichos medios en función, no de los patrones, sino del conjunto de los trabajadores; dependerá de nuestra capacidad para impulsar una vigorosa lucha de las organizaciones sindicales existentes (SICA, SAT, UTPBA, ADOC, etc.) que pueda quebrar el brazo a las productoras y multimedios que han amasado fortunas en los últimos años y al Estado que las apaña al mismo tiempo que reduce el presupuesto para cultura.

–Basta de “meritorios”, “pasantías” y “autónomos”. Que se respete el Convenio del SICA.

–Por un plan de lucha YA de los gremios audiovisuales que prepare la huelga general hasta imponer las reivindicaciones.

–No a los despidos y “quiebras” truchas. Por la puesta en funcionamiento de toda productora que cierre bajo control de los trabajadores.

–Aumento del presupuesto para Cultura y para el INCAA. Por el control y distribución de los presupuestos por los trabajadores. Fuera las camarillas. Re-Estatización de los medios de comunicación masiva y su puesta en funcionamiento bajo control de los trabajadores

OJO OBRERO, Abril de 2002